A Madgirl's Life

Mi foto
Soy un intento de escritora que vuelca acá todo lo que se le pasa por la cabeza.Enana, pelirroja, próximamente llena de tatuajes.Amo el cine, leo mucho. Todavía creo en la gente. Ya no pierdo el tiempo buscando esos años desperdiciados. Bienvenido a mi mente

jueves, 2 de enero de 2014

Conciencia...

- Vos no estás bien.
- ¿Quién dice?
- Yo... vos no estás bien y yo te conozco más que nadie.
No pude evitar soltar una risa que salió de lo más profundo de mi, recorriendo mi cuerpo de mis pies al pecho para luego salir por mi garganta.
- ¿En serio, conciencia? Yo no me conozco para nada.
Bueno, mentí, sí me conocía pero me desconocía por igual, depende el día, el humor y dependiendo de todo. Yo era una gran contradicción.
- Anna, no te lo crees y a mi no podés mentirme. Guardaste en mi todos tus pensamientos y pretendés que te desconozca.
-¡La puta madre!- atiné a decir- ¿Cuál es la necesidad de hacerme esto? Si no te das cuenta estoy a punto de llorar, no me necesito a mi misma reprochándome cosas y dándome vueltas como un psicoanálisis.

La imagen vaga que yo tenía de mi conciencia sonrió. Era parecida a mi, pero de un tiempo anterior, cuando mi nombre aún llevaba una sola N. Pelo muy corto castaño, bastante desarreglado, flaca, con una expresión sobrante y una mirada que no admitía reclamos.

- Se supone que esto es lo que las conciencias hacen. Además, si realmente no me quisieras acá te sentarías a ver televisión y comer y así llevar una vida típica de la gente que ve Tinelli después de trabajar para alguien que ni siquiera sabe de su existencia. Ambas sabemos que en el fondo sos una torturada, Anna.
- Es raro el hecho de que cada vez que pronunciás mi nombre bajes el ritmo y hagas notar las dos N. Aunque sí me doy una idea de por qué es me sigue pareciendo, al menos, curioso.
- ¿Cuál es tu teoría entonces?
-Yo te veo como éramos antes, vos no cambiaste, vos seguís siendo Ana, en cambio yo no. Y creo que el haber agregado esa N a mi nombre fue la manera de exteriorizar totalmente el cambio, de dejar de ser "yo". También creo (no, estoy segura) que a vos eso no te gusto un carajo y usás esa cosa de pronunciar la doble N de mi nombre como una manera sutil de reproche.
-Sos inteligente, amor- usó la palabra con un tono de superioridad casi irónico- excepcionalmente inteligente diría yo.
- Te odio y te amo a la vez Little Me- solté un suspiro similar a cuando exhalaba el humo de mi cigarrillo.
La sonrisa brotó de sus labios apenas terminada la oración. Me miró con ella aún en la cara y me dijo:
-"Little Me"... suena gracioso, se supone que la que domina a la otra soy yo.
Y rió.
- Estoy harta de esto, yo no quise cambiar, otra gente me cambió y ¿sabés qué? vos no hiciste nada para impedirlo, así que no vengas a reclamar cosas sin sentido. No sos la única que la pasa mal por esto, estoy destruída y no quiero más nada.
Dicho esto me puse una almohada en la cabeza con intención de dormir, pero sabía que ella seguía mirándome y no se iría. Luego de un rato por fin me incorporé y la miré.
- ¿Y ahora qué?
-Eso esperaba que me dijeras...
-No sé, vos sos la conciencia, vos tenés que decirme que hacer, aunque quizá sólo seas la visión de una atormentada por el pasado.
- Limpiate, ya está, ya pasó.
-No soy idiota, Ana.
-No, sos excepcionalmente inteligente. Otro día vuelvo, pero por hoy ya es suficiente, quedate tranquila Anna. Está bien, está todo absolutamente bien.
-Citándote a vos: "yo te conozco más que nadie" y sé cuando las cosas no están bien. Supongo que sigo con mi plan de siempre.
-¿Segura de que lo que vas a hacer es lo correcto?
-No, la verdad sé que probablemente este mal, pero no necesito una conciencia que me reproche todo en este momento...
-Después no te quejes de que yo no hago nada para impedir que te conviertas en lo que sos. Chau Anna, hablamos otro día.-Y se fue enojada.

Me quedé mirando al techo un rato largo y por fin lo dije:
-Perdón, perdón por todo. Volvé...
Pero sabía que no volvería, no por el momento. Quizás es cierto y siemplemente soy una torturada...

Me acosté en la cama y cerré los ojos. Sólo quería dormir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Bienvenido lector si llegaste hasta acá. Gracias por leerme, dejame un comentario y que Ronnie James esté con vos.